El consumo de legumbres es una asignatura pendiente en la alimentación de los más pequeños y también de los mayores , por lo que hacerlas apetecibles y muy fáciles de preparar puede ser un punto a favor de consumirlas más a menudo.
El hummus es una preparación a base de garbanzos cocidos batidos y su origen se remonta al antiguo Egipto. Los garbanzos son una fuente muy elevada de hidratos de carbono de excelente calidad así como de proteína vegetal. La cantidad tan alta de fibra le hacen un alimento ideal para combatir el estreñimiento y un sinfín de beneficios nutricionales.
Cuando se baten se consigue una mejor digestibilidad y disminución de los temidos gases.
En mi receta de hoy sólo necesitarás una batidora de mano, 5 minutos y menos de 5 euros para prepararla. Los ingredientes incluyen :
- Un bote grande de garbanzos cocidos con espinacas en conserva
- Una cucharada sopera de tahini o crema de sésamo
- Un chorro de zumo de limón
- Media cucharada de postre de sal
- Un buen pellizco de pimienta
- Un diente de ajo o ajo en polvo (opcional)
- Una cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra (para añadir tras el batido)
- Un pellizco de pimentón dulce para decorar
La preparación es muy sencilla: Se debe enjuagar y escurrir el contenido del bote de garbanzos y colocar en un recipiente apto para batir. Se añade el resto de ingredientes a la preparación, y se bate con una batidora de mano o robot de cocina. Se puede rectificar de limón o añadir 40 ml de agua si la mezcla queda muy densa. Es importante que no quede muy acuoso ya que las espinacas tienen un alto porcentaje de agua.
Decorar con el aceite de oliva y el pimentón.

Servir con verduras asadas, ensaladas o bastoncillos de verduras como ‘dip’.