Doctora Cristina Girona

10 cosas ‘nutri-medicinales’ sobre mí

Muchos me conocéis por haber sido compis de universidad, trabajo o colegio, pero sé que la mayoría no me ha desvirtualizado aún, y creo que para tener confianza en quien depositas tu salud, es importante saber un poco más de mí: 

1) Nací y crecí en Alicante, ciudad donde me formé en un colegio en el que éramos pocas compañeras, pero hicimos una piña durante más de 15 años juntas. 

2) Estudié Medicina en la Universidad de Navarra y tardé un año más que el resto en finalizar la carrera. Creo que en esa epoca lo pasé muy bien, pero también aprendí que esta profesión requiere esfuerzo y sacrificio desde el minuto número uno.  

3) Tuve asignaturas muy atragantadas y por suerte me rodeé de amigos que fueron mis profesores particulares en las recuperaciones. Desde aquí gracias porque tener compañeros que te apoyen y que compartan materias suspendidas, ayuda muchísimo. 

4) Nunca supe qué especialidad me gustaba hasta terminar la carrera: Por cada práctica que pasaba soñaba con una cosa u otra. Mis preferidas fueron psiquiatría, urología y patología mamaria. 

5) Me preparé el examen MIR en Oviedo, rodeada de casi todos mis compañeros de la Uni y conociendo a gente que se ha convertido en los más especiales de mi vida. Fueron meses de concentración, lluvia diaria y simulacros agotadores. Pero repetiría sin dudarlo en las mismas condiciones. 

6) Decidí especializarme en Medicina Familiar y Comunitaria frente a todos los comentarios negativos sobre ella, tanto de compañeros como gente ajena a la sanidad. Por suerte o por desgracia, creo que el COVID ha dejado de manifiesto que ser médico de ‘cabecera’ es vital, salva vidas y te acompaña en los peores momentos. Para mí es la especialidad más completa y en la que el ciudadano menos valora, pero estoy segura de que cambiará muy pronto. 

7) Tomé la decisión de salir de mi zona de confort (Pamplona) y mudarme a Madrid donde estudié un Máster enfocado a las Urgencias y Emergencias mientras empecé a trabajar en un hospital con nombre de Rey emérito. 

8) He tenido episodios de mucho estrés familiar y laboral, por eso necesité ayuda psicológica para afrontar mi día a día para mejorar como persona y como médico. El dinero mejor invertido sin duda alguna. 

9) Tras la muerte de mi padre, decidí ‘cambiar el chip’ y tirarme a la piscina: Quise soñar con atender mejor a mis pacientes desde la alimentación, pero no sabía cómo, así que me matriculé en el Grado de Nutrición y Dietética. 

10) Soy la anti-nutricionista: Como pizza una vez a la semana, también hamburguesas (de calidad) y no hago ejercicio todos los días de la semana, de hecho no llego ni a la mitad. Pero entiendo a la perfección los entresijos mentales que nos hacen boicotearnos a nosotros mismos, estoy acostumbrada a lidiar con sentimientos de culpabilidad, ansiedad o inseguridad.  También dispongo de muchas herramientas que aprendí en mis consultas del centro de salud para acercarme de la forma más científica( pero a la vez humana) al enfermo. Realizo abordaje nutricional y también farmacológico cuando hace falta, así que considero que mi trabajo reúne las condiciones perfectas para mejorar tu salud desde todos los ámbitos .

¿Necesitas más razones para cuidarte desde dentro?