Desde hace décadas y gracias a muchos estudios bastante potentes, se ha evidenciado que comer a veces ‘mata’. Algunos tipos de ácidos grasos causan enfermedad cardiovascular y también, el colesterol.
Aquí va una pequeña lista de las enfermedades que causa ciertas dietas:
- Alteración lipídica
- Hipertensión arterial
- Tendencia trombótica
- Alteraciones del ritmo cardíaco
- Inflamación sistémica
- Sensibilidad a la insulina
- Estrés oxidativo
- Aumento de la homocisteína
Pienso que no soy una experta en fisiopatología para poder explicar con detalle cómo influyen estas sustancias en el organismo, pero dejadme apuntar que los ácidos grasos saturados (AGS) de cadena larga y también los ácidos grasos tipo ‘trans’ pueden ocasionar enfermedades importantes y muy prevalentes, todas ellas relacionadas con la dieta. Cuanta más proporción de ácidos grasos saturados (AGS), más formación de colesterol total y por extensión, más riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular.

Pero no todos los AGS actúan de la misma manera: dependiendo de la estructura que presenten actuaran o no formando placas de ateroma. De entre todos, el mirístico tiene las peores propiedades (ateroesclerosis y trombosis) y se encuentra mayoritariamente en grasa láctea. Es importante conocer que las grasas son un conjunto de ácidos que, según las proporciones, tendrán un efecto negativo o no. En este caso se ha visto que tienen peores propiedades los aceites de coco y el de palma.
Pero no todo es negativo en el mundo de las grasas: Existen otras con el efecto contrario, las insaturadas. Y si a eso se le añade el efecto protector de las vitaminas y minerales, tenemos el combo perfecto para prevenir muchas patologías.

Por eso una modificación de las pautas dietéticas te salva la vida, así, literalmente.
Si tienes problemas con tu colesterol o no sabes si tu dieta se compone de los peores ácidos grasos, es vital que consultes a un especialista. El primer tratamiento siempre será el que no se basa en pastillas: tu comida.
