La alimentación y la nutrición es inherente al ser humano, pero ¿desde cuándo se ha convertido en ciencia?
Ya Hipócrates (400 A.C.) decía: «deja que la comida sea tu medicina y la medicina sea tu comida», por lo que desde hace siglos se relaciona una buena alimentación con un óptimo estado de salud.

Sin embargo, el primer experimento científico en nutrición, que el jugo de limón evitaba el escorbuto (enfermedad debida a la falta de vitamina C que provocaba severas hemorragias y era muy común en los marinos que pasaban mucho tiempo navegando) tuvo lugar en 1747 por el doctor James Lind, médico de la Marina británica.
Lo realmente curioso es que, en España, 100 años antes, fray Agustín Farfán, desconocido religios, realizó la recomendación de consumir naranjas y limones para tratar el escorbuto bajo el título «Tratado Breve de Anatomía y Cirugía, y de Algunas Enfermedades» pero no tuvo relevancia histórica, a pesar de ello la armada española comenzó a consumir cítricos en sus viajes.
Posteriormente, en 1770 Antoine Lavoissier descubrió los detalles del metabolismo, demostrando que la oxidación de los alimentos es la fuente del calor corporal. Debido a esto es considerado el «Padre de la Nutrición».

Históricamente, el nacimiento de los dietistas nutricionistas españoles tuvo lugar a través de varias iniciativas a mediados del siglo pasado tras observar que una buena alimentación podía restaurar graves problemas de salud de la época, como las enfermedades carenciales. No fue hasta casi principios de los años 90 que algunas universidades (Barcelona, País Vasco y Navarra) comenzaron a impartir dichas carreras como título propio no oficial.
A día de hoy se cuenta con 32 universidades que imparte el Grado en Nutrición Humana y Dietética, lo que demuestra el creciente interés por la titulación.
De hecho, la población joven y adulta es consciente de la importancia de la nutrición como pieza clave de una buena salud, así como los nuevos movimientos de comer real y la moda por vivir de forma más saludable, han contribuido a que gran parte de la comunidad en redes sociales dediquen muchos esfuerzos a fomentar gran predilección por el campo de la alimentación.