Doctora Cristina Girona

Fertilidad y nutrición

Siguiendo con vuestros deseos y peticiones, realizo una breve exposición sobre algo que preocupa a un gran porcentaje de seguidoras en mi cuenta de @doctoragirona: Fertilidad. 

La infertilidad en la mujer era considerado tabú hace unos años, donde la mayoría daba por hecho que, por ser mujer relativamente joven y sin enfermedades importantes, deberías poder quedarte embarazada sin mucha dificultad. Quiero ser lo más respetuosa con este tema porque lamentablemente a mi alrededor he tenido casos en los que ser padres ha sido y es un camino complicado, a pesar de hacer muy bien las cosas. 

Para empezar, este problema es cosa de dos: afecta al hombre y/o a la mujer y consiste en que, después de un año manteniendo relaciones sexuales sin métodos anticonceptivos, no se logra el embarazo.  

Es bastante más habitual de lo que se cree, afecta a 1 de cada 6 parejas en edad fértil. Cada vez es más habitual encontrarlo en mujeres menores de 35 años y muy probablemente se deba a las circunstancias del ambiente más que a la genética. En este post me centraré en las medidas básicas a tener en cuenta desde la perspectiva nutricional y de autocuidados: 

1) Antes de añadir suplementos o alimentos, suprimir sustancias nocivas y malos hábitos: Eliminación total del alcohol y el tabaco, horarios de sueño irregulares no favorecen la fertilidad, evitar a toda costa alimentos ultra procesados (bollería, bebidas azucaradas, comidas preparadas, etc) y desterrar la falsa idea de que lo ‘light’ es más sano. Es importante meter en esta lista ‘a eliminar’ todo aquello que afecte negativamente a la esfera emocional y que genere un estrés difícil de manejar: el estrés produce sustancias inflamatorias y radicales libres que para nada fomentan un estado de óptima fertilidad. 

2) No existe una dieta milagro que consiga un embarazo, pero sí grupos de alimentos que no deben faltar en tu mesa: Frutas y verduras variadas (las ricas en ácido fólico como las espinacas o acelgas) entorno 3 a 5 raciones diarias, carnes y pescados (preferiblemente ricos en omega 3 como el salmón, bonito o las sardinas), grasas como el aceite de oliva virgen extra o procedentes de los frutos secos que son grandes precursoras hormonales a la hora de procurar la concepción. Las proporciones en los grupos de alimentos han de ser iguales a las de la población sana, ni más ni menos. 

3) Ir engordando para tener reservas durante el embarazo es muy mala idea: Se ha observado que la obesidad disminuye el éxito de fertilidad. De hecho, es un factor excluyente en el tratamiento contra la infertilidad. Si padeces de obesidad, ponte en manos de un nutricionista antes de intentar buscar un bebé. 

4)Lo ideal sería consultar a tu médico o ginecólogo antes de buscar el embarazo: realizar una revisión general tanto analítica como exploratoria y descartar ciertas enfermedades como la endometriosis o el síndrome del ovario poliquístico, que pueden interferir con la fertilidad femenina. 

5) Se recomienda iniciar la suplementación recomendada 1 o 2 meses antes de buscar el embarazo, consulta a tu médico antes de iniciarla para que te aconseje el mejor tratamiento. 

Y no dudes, consulta siempre a un profesional sanitario.